COMPETENCIA
Identifica el
aporte realizado por todos los sociólogos, para la construcción de la nueva
ciencia
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Tema 4. GÉNESIS DEL PENSAMIENTO SOCIOLÓGICO
1.1
Charles
Louis de Secondat Barón de
Montesquieu
1.2
Augusto
Comte
1.3
Herbert Spencer
1.4
Emilio
Durkheim
1.5
Léon Duguit
1.6
Henry
Levy Bruhl
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Durante
y después de la Revolución Francesa de 1789, el pensamiento científico tuvo una
transformación profunda. La situación del ciudadano que toma el poder, el
respeto a los derechos, a la libertad, la diversificación del trabajo
asalariado, la producción, comercialización, avances tecnológicos, intercambio
de productos gracias a los viajes a Oriente e integración de América, hace que
la economía se fortalezca en todos los ámbitos y por tanto los fenómenos
sociales producidos en los núcleos donde la explosión de ideas políticas
aceleraron los acontecimientos históricos que marcaron un antes y un después en
la Sociología.
Es
así que el centro que irradia las ideas que formarán la cimiente de la nueva
ciencia sociológica nace en Francia, se propaga a Alemania y se consolida en
Inglaterra.
4.1 Charles Louis
de Secondat Barón de Montesquieu (1689 - 1755)
(Charles-Louis
de Secondat, barón de Montesquieu) Pensador francés (La Brède, Burdeos, 1689 -
París, 1755). Perteneciente a una familia de la nobleza de toga, Montesquieu siguió la tradición familiar al estudiar
Derecho y hacerse
consejero del Parlamento de Burdeos (que presidió de 1716 a 1727).
Vendió el cargo y se
dedicó durante cuatro años a viajar por Europa observando las instituciones y
costumbres de cada país; se sintió especialmente atraído por el modelo político
británico, en cuyas virtudes halló argumentos adicionales para criticar la
monarquía absoluta que reinaba en la Francia de su tiempo
En El espíritu de las Leyes, Montesquieu
elaboró una teoría sociológica del gobierno
y del derecho, mostrando que la estructura de ambos depende de las condiciones
en las que vive cada pueblo: en consecuencia, para crear un sistema político
estable había que tener en cuenta el desarrollo económico del país, sus
costumbres y tradiciones, e incluso los determinantes geográficos y climáticos.
De los diversos modelos políticos que
definió, Montesquieu asimiló la Francia de Luis XV -una vez eliminados los
parlamentos- al despotismo, que descansaba sobre el temor de los
súbditos; alabó en cambio la república,
edificada sobre la virtud cívica del pueblo, que él identificaba con una
imagen idealizada de la Roma republicana; pero, equidistante de ambas, definió
la monarquía como un
régimen en el que también era posible la libertad, pero no como resultado de
una virtud ciudadana difícilmente alcanzable, sino de la división de poderes y
de la existencia de poderes intermedios -como el clero y la nobleza- que
limitaran las ambiciones del príncipe.
En
su obra, "Del espíritu de las leyes" dice
Montesquieu:
"Las
leyes, en su significación más extensa. No son más que las relaciones naturales
derivadas de la naturaleza de las cosas; …" [1]
En
el capítulo II del libro primero hace referencia a las leyes de la naturaleza y
señala cuatro: la paz, el impulso a buscar alimentos, la atracción recíproca de
los sexos diferentes y el deseo de vivir juntos.
El
capítulo III se refiere a las leyes positivas. El Derecho de gentes: leyes que
regulan las relaciones entre los pueblos.
El
derecho político: regula las relaciones entre gobernantes y gobernados. El
derecho civil: regula las relaciones de todos los ciudadanos. Montesquieu describió tres tipos de gobierno:
El Republicano, el Monárquico y el Despótico y caracterizó los principios, el
poder y las leyes que acompañaba a cada uno de ellos.
Lectura recomendada::
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4.2 Augusto
Comte
Auguste
Comte,
cuyo nombre completo es Isidore Marie Auguste François Xavier Comte (Montpellier, Francia, 19 de enero de 1798 - † París, 5 de
septiembre
de 1857). Se le considera
creador del positivismo y de la disciplina de la
sociología, aunque hay varios
sociólogos que sólo le atribuyen haberle puesto el nombre.
De
carácter dogmático, tuvo una vida atormentada, marcada por amores difíciles, un
matrimonio fracasado, crisis nerviosas y dificultades para instalarse en el
estamento académico. Junto con Agustín
Thierry, fue
secretario de Saint-Simon durante siete años y ambos se
separaron de él debido a las muchas discrepancias que surgieron.
Después
de esta ruptura, Comte inició una etapa que calificó de "higiene
cerebral" para alejarse de la influencia de las ideas de Saint-Simon. Otra versión menciona que
Saint-Simon cedió los derechos de su avance (los Principios de la sociologia)
a Comte, con la condición de que la mejorara y la diera a conocer al mundo
entero, ya que Saint-Simon había dejado atrás o en el olvido toda su
investigación. Por eso se considera a Comte el padre de la sociología. Murió en
París el 5 de
septiembre a la edad
de 59 años.
FILOSOFÍA
La
Filosofía de Comte entronca con la revuelta moderna contra los antiguos que
inició Francis
Bacon además abarca
un extenso campo de estudios sobre los chimpancés y extendió L'Encyclopédie francesa y que consistió, a grandes
rasgos, en la estupefacción de la razón y la ciencia como únicas guías de la
humanidad capaces de instaurar el orden social sin apelar a lo que él considera
la misma demencia del ser humano.
La evidente intención
de protesta y deseo de destrucción, sin embargo, a una postura conservadora y
contrarrevolucionaria en claro enfrentamiento con las propuestas ilustradas de Voltaire y Rousseau. Tomando como trasfondo la Revolución Francesa,
Comte
acusa a estos dos autores de generar utopías metafísicas irresponsables e
incapaces de otorgar un orden social y moral a la humanidad. La idea básica de
Comte era que todas las ciencias formaban una jerarquía, de manera que cada
eslabón dependía del anterior de acuerdo a la complejidad de los fenómenos
estudiados.
En
la base estaban las matemáticas, seguida de la mecánica, la física, la química,
la biología y por último, encabezando la pirámide de las ciencias se encontraba
la Ciencia de la Sociedad; la Sociología.
Comte
vio en esta ciencia las respuestas a los problemas del hombre y la sociedad. La
exaltación de la Sociología le llevó a considerarla prácticamente como una
nueva religión laica de la humanidad formándose así el positivismo.
Los
problemas sociales y morales han de ser analizados desde una perspectiva
científica positiva que se fundamente en la observación empírica de los
fenómenos y que permita descubrir y explicar el comportamiento de las cosas en
términos de leyes universales susceptibles de ser utilizadas en provecho de la
humanidad.
Comte
afirma que únicamente la ciencia positiva o positivismo podrá hallar las leyes que gobiernan
no sólo a los estados, sino a nuestra propia historia social, entendida como la
sucesión y el rango de determinados momentos históricos llamados estados
primates.
La ley de los tres estados y la idea de progreso
También
llamada ley fundamental, la ley de los tres estados afirma que la humanidad en
su conjunto y el individuo como parte constitutiva, está determinado a pasar
por tres estados sociales diferentes que se corresponden con distintos grados
de desarrollo intelectual:
·
el estado teológico o ficticio,
·
el estado metafísico o abstracto y
·
el estado científico o positivo.
El
primero, pasa por el fetichismo y el politeísmo para culminar en el monoteísmo.
Esta etapa es considerada por el autor como la infancia de la humanidad, en
ella domina la imaginación. El segundo, es un momento de preparación para
llegar al tercero, es decir al tiempo de la adultez. El tercero es llamado el
de la positividad racional y de la observación, en él domina la sociología.
Comte creía que el espíritu positivo facilitaría la armonía entre el orden - estática social - y el progreso - dinámica social -, el orden constituía la condición fundamental del progreso el tránsito de un estado a otro constituye una ley del progreso de la sociedad, necesaria y universal porque emana de la naturaleza propia del espíritu humano. Según dicha ley, en el estado teológico el hombre busca las causas últimas y explicativas de la naturaleza en fuerzas sobrenaturales o divinas, primero a través del fetichismo y, más tarde, del politeísmo y el monoteísmo. A este tipo de conocimientos le corresponde una sociedad de tipo militar sustentada en las ideas de autoridad y jerarquía.
En
el estado metafísico se cuestiona la racionalidad teológica y lo sobrenatural
es reemplazado por entidades abstractas radicadas en las cosas mismas (formas,
esencias, entre otros.) que explican su por qué y determinan su naturaleza.
La
sociedad de los legistas es propia de este estado que es considerado por Comte
como una época de tránsito entre la infancia del espíritu y su madurez,
correspondiente ya al estado positivo. En este estado el hombre no busca saber
qué son las cosas, sino que mediante la experiencia y la observación trata de
explicar cómo se comportan, describiéndolas fenoménicamente e intentando
deducir sus leyes generales, útiles para prever, controlar y dominar la
naturaleza (y la sociedad) en provecho de la humanidad.
A
este estado de conocimientos le corresponde la sociedad industrial, capitaneada
por científicos y sabios expertos que asegurarán el orden social.
Finalmente,
cabe destacar la propuesta que hizo Comte de un calendario humanista donde cada uno de los meses y de los días representaba
la conmemoración de un personaje histórico. Este calendario se conoce también
como el Calendario Positivista
Características de la Filosofía positiva
La
Filosofía
Positiva como tipo de
conocimiento propio del último de los tres estados de la sociedad según la ley
de los tres estados,
se define por oposición a la Filosofía negativa y crítica de Rousseau y
Voltaire (postura a la que Comte atribuye los males de la anarquía y la
inseguridad social que caracterizan al período post-revolucionario).
El
término positivo hace referencia a lo real, es decir, lo fenoménico dado
al sujeto. Lo real se opone a todo tipo de esencialismo, desechando la búsqueda
de propiedades ocultas, características de los dos primeros estados.
Lo
positivo tiene como características el ser útil, cierto, preciso,
constructivo y relativo (no relativista) en el sentido de no aceptar ningún determinismo absoluto a priori.
Se
podría afirmar también que la Filosofía positivista lo que hace es basar su
conocimiento en lo positivo, o sea en lo real, dejando a un lado las teorías
abstractas como la del fenomenalismo kantiano, al considerarlas como
metafísicas.
En
fin, lo que busca la Filosofía
Positiva de Augusto
Comte es una reorganización social, política y económica en el contexto de la Revolución industrial.
Asimismo,
y como suele suceder con los Sistemas
Filosóficos de cierta
influencia, las ideas de Comte pasan a ser objeto de nuevos enfoques, dando pie
a nuevas concepciones epistemológicas, representadas por autores tan diversos
como interesantes Klimovsky, Mary,
Karl Popper, Bachelard, etc., que lo mismo critican,
describen y dictan normas de cómo debe ser aplicada la Filosofía
Positiva.
Legado
La
idea de una ciencia especial centrada en lo social –la «sociología»– fue
prominente en el siglo XIX y no únicamente para Comte. La
ambición -algunos dirían grandiosidad- con la que Comte la concibió fue, sin
embargo, extraordinaria.
Comte
vio esta nueva ciencia, la sociología, como la última y la más grande de todas
las ciencias, una ciencia que incluiría todas las ciencias las cuales
integrarían y relacionarían sus hallazgos en un todo cohesionado.
Comte
acuñó el término "sociología" y se le considera el primer sociólogo moderno. Su énfasis en la interconectividad de los chimpancés lo convirtió en un
precursor del monismo moderno. No obstante, con pocas
excepciones, su trabajo se considera hoy en día excéntrico y acientífico, y su
gran visión de la sociología como la reina de todas las ciencias nunca llegó a
concretar.
Práctico:
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4.3 Herbert
Spencer
( * Derby, 27 de abril de 1820 - Brighton, 8 de
diciembre
de 1903) naturalista, psicólogo y sociólogo británico. Fue uno de los más
ilustres positivistas de su país.
Este filósofo inglés, es la más
destacada figura del evolucionismo filosófico. Fue el primogénito y el único
superviviente de los seis hijos de William George y Harriet Holms.
De salud precaria, poseyó, en cambio,
una mente lúcida, una voluntad tenaz y un espíritu intolerable en cuanto a
autoridad y dogmas. Recibió la formación de su padre y su tío -ambos maestros-,
y, en particular, de sus experiencias y lecturas personales. Cuando joven, no
quiso frecuentar la Universidad, y ya anciano y famoso, rechazó siempre los
numerosos honores y nombramientos que las instituciones docentes y académicas
intentaron ofrecerle.
Situado entre el metodismo de su madre
y las simpatías de su padre hacia los cuáqueros, se manifestó independiente; y
así, permaneció ajeno a vínculos políticos y profesionales, y ni tan sólo quiso
doblegarse al del matrimonio. Llegó incluso a considerar la cultura como
posible limitación de la libertad; a causa de ello no leyó mucho, ni aun textos
filosóficos (no parece haber conocido muy profundamente a Kant). Amó la conversación, frecuentó las tertulias
y el teatro.
Adversario del imperialismo en política y del socialismo
en sociología, cuando participó en aquélla -como ocurrió en 1842- lo hizo en
sentido democrático. Su formación resultó esencialmente científica y técnica;
sintió afición a los experimentos y a las colecciones.
Se desinteresó, sin embargo, de las
lenguas y particularmente del mundo clásico, griego y latino. Ajeno por
completo a los valores artísticos, no vacilaba, sin embargo, en juzgar acerca
de ellos, ingenuamente seguro de sí mismo, rasgo que en él fue algo congénito;
de ahí sus pasmosas apreciaciones sobre Rafael, Wagner, Homero, Platón.
Darwin revoluciono en el S.XIX la
Biología al exponer su teoría del evolucionismo, esta doctrina se aplica pronto
a la Sociología de la mano de Spencer. La primera teoría de Spencer es la
teoría evolucionista, para Spencer este evolucionismo queda reflejado del paso
de lo "natural" y "biológico" a lo "social" y
"moral”.
De esta manera considera que primero
aparece la especie humana y su constitución como organismo social para, una vez
superado ese proceso, pasar a ser una civilización que incorpora una calidad
interna o moral a su propia esencia. Según Spencer la sociedad del siglo XIX ha
cortado esa cadena evolutiva, limitándose a quedarse en un estadio intermedio.
Para el autor la evolución pasa por la
consecución del Estado liberal y la economía monetaria ya que esta fue la
manera de pasar de la familia a la tribu y de la tribu a la sociedad. Llegados
a este punto Spencer se separa de la teoría darwinista ya que no condiciona
esta evolución a la factores biológicos.
Para Spencer el instinto de
agresividad primitivo se ve sustituido por otras prácticas sociales. Por tanto
se trataría de un darwinista social que considera que el desarrollo moral de la
humanidad puede cambiar ese determinismo biológico.
Busca la erudición comprobando como la
evolución se cumple también en el desarrollo de la sociedad. Uno de los
problemas fundamentales de Spencer es que todas sus investigaciones son de
segunda mano; es decir, que no hace trabajos de campo sino que se limita a
recoger observaciones de viajeros, curas, etc. Para este autor es así como se
puede llegar a estudiar los cambios en la sociedad. Este método deja de lado la
ciencia para poder demostrar más fácilmente sus teorías.
La teoría secundaria de Spencer fue la
analogía orgánica, en la que asemeja a la sociedad con un organismo biológico.
En este paralelismo está implícita la teoría de la evolución, las analogías son
las siguientes:
·
La
sociedad y los organismos crecen durante su existencia, no como la materia
inorgánica.
·
Al
crecer, las sociedades y organismos aumentan en complejidad y estructura.
·
En las sociedades y en los organismos, al llegar
a este nivel, se complejizan sus funciones.
·
·
La evolución crea para sociedades y organismos diferencias de estructuras y
funciones que hacen aparecer a su vez otras más complejas.
·
Así como el organismo se considera como el
conjunto de varias unidades, las sociedades son organismos compuestas por otros
elementos.
Las diferencias, según Spencer, son
que los organismos son las sumas de sus unidades, formando un todo, mientras
que en las sociedades las unidades son libres. En los organismos la conciencia
reside en un solo sitio, en las sociedades la conciencia reside en todos los individuos.
En los organismos las unidades están al servicio del beneficio del todo, en las
sociedades el todo existe para el beneficio de los individuos. En escritos
posteriores Spencer negara la analogía orgánica, cuando fue él el primero en
formular esta teoría como científica. Las modernas teorías sociológicas suponen
que los organismos y las sociedades se parecen a un sistema, no el uno al otro
Spencer nunca llego a definir la sociedad, ya
que solo se preocupó de los individuos. En cambio adopta un racionalismo a la
hora de explicar la evolución de las sociedades, uno de sus pensamientos más sociológicos.
Otro de sus razonamientos es que en algunas sociedades se pasa de un
militarismo al industrialismo. Este tipo de sociedades suelen presentarse de
una manera mixta.
En las sociedades militares todo se
organiza según el criterio militar en forma de pirámide, con jerarquías muy marcadas,
la agresión es el principio fundamental de esta sociedad ya que hay que impedir
que los rangos inferiores asciendan. Toda la producción está organizada para
satisfacer la milicia; los miembros de la sociedad deben sacrificar todo por su
sociedad siendo la cooperación forzosa. Este tipo de sociedad suele desembocar
en el feudalismo.
En la sociedad industrial la autonomía
se traslada a los órganos, la autoridad se dispersa sin la obligación de obediencia.
La división del trabajo se amplia como antes no se había conocido, siendo la
cooperación social voluntaria. El modelo social a seguir es el mercado o
librecambio en beneficio mutuo. La extensión de la sociedad es la mejor manera
de lograr la paz entre sociedades. En estas sociedades hay algunos rasgos
militares que la benefician. Para Spencer no todas las sociedades deben pasar
por los mismos estadios en su evolución, sino que puede haber perturbaciones. Estas
perturbaciones vienen motivadas por las particularidades de las razas, los
efectos producidos por las etapas anteriores, las peculiaridades o costumbres,
la situación de la sociedad dentro del conjunto de naciones o la mezcla de
razas
Los primeros fundadores de la
Sociología como Comte o Spencer tratan de dar algunas directrices para llevar
la política social. Para Spencer los políticos no deben intervenir en la
evolución de la sociedad, pues esta tiene un instinto innato de libertad. Asimismo
la sociedad eliminara a los "ineptos" y elegirá a aquellos individuos
más sanos e inteligentes, desechando a los viejos e insanos. La sociedad
protegería a los individuos, y el Estado debía prescindir de la acuñación de
moneda o de la Sanidad ya que interferiría en la evolución natural.
Los antropólogos acusan a Spencer de
olvidar el concepto de cultura, ya que ésta no evoluciona como Spencer explica.
Otras críticas contra Spencer llegaron por las vivencias de otras sociedades
que contradicen sus exposiciones, por ello Spencer no las utiliza. El problema
de Spencer fue que trató de explicar toda la sociedad mediante una sola teoría,
algo cuestionable en la Sociología actual. Además su no intervencionismo lo
convierte casi en antirrevolucionario[2].
La mente de Spencer, exclusivamente
lógica y racional, sólo hallaba satisfacción plena en las elaboraciones
sistemáticas. El primer texto de interés general de nuestro autor es un
conjunto de cartas escritas para The Nonconformist sobre el problema de los
límites de la autoridad estatal, Letters on the Proper Sphere of Government
(1842).
En 1844 estuvo empleado un mes en la redacción
de The Pilot, de Manchester, y se ocupó, por primera vez en serio, de
metafísica y psicología después de leer el Sistema de lógica de Mill y
la parte inicial de la Crítica de la razón pura de Kant. Entre 1844 y
1846 actuó de vez en cuando como ingeniero ferroviario.
En 1848 ingresó en la redacción de The
Economist; tal circunstancia marcó el fin de su labor en la ingeniería y el
principio de su actividad de escritor y filósofo. Por entonces había publicado
ya diversos panfletos en los que propugnaba una limitación radical de la esfera
de intervención del Estado en la sociedad, a partir de una interpretación
individualista del evolucionismo.
Sus teorías se hallan en la base del
posterior darwinismo social, al afirmar que el Estado debe proteger la libre
acción de la selección natural en la sociedad, como fuente de progreso. En 1850
apareció la Estática social, obra que despertó cierto interés y orientó
decisivamente a su autor hacia la vocación filosófica.
En 1853 abandonó su trabajo en The
Economist y renunció a cualquier otro empeño para dedicarse exclusivamente a la
elaboración de su sistema de Filosofía sintética; sentía, en efecto, como misión
propia, establecer una interpretación racionalmente sistemática del mundo,
apoyada en una base científica, y dio una muestra de ello en los Principios
de psicología
Desde
el punto de vista sociológico cabe considerarle como primer autor
que utilizó de forma medicinal los conceptos de estructura y función. Por otra parte, concibió la
sociología como un instrumento dinámico al servicio de la reforma social.
Dedicó su vida a elaborar su sistema de Filosofía evolucionista, en la que considera la evolución
natural como clave de toda la realidad, a partir de cuya ley mecánico-materialista cabe explicar cualquier nivel
progresivo: la materia, lo biológico, lo psíquico, lo social, etc.
Varios
criticaron a veces el extremado realismo
de Spencer (por sus semejanzas con el mecanicismo); entre ellos destacó el filósofo y
psicólogo escocés Alexander
Bain. A pesar de que
Spencer no logró crear escuela, su ambicioso intento de sistematizar todo el
conocimiento dentro del marco de la ciencia moderna y especialmente en términos
de la evolución, le ha hecho merecedor de figurar entre los principales
pensadores de finales del siglo XIX.
Su orientación científica lo
condujo a observar los fenómenos sociales de manera científica. Para él la
filosofía es una síntesis de principios científicos que vienen a reemplazar
las explicaciones teológicas medievales.
En Ensayos científicos,
políticos y especulativos (3 volúmenes, 1891), estudia el impacto
general de la teoría de la evolución sobre el pensamiento científico y
filosófico
|
4.4 Emilio
Durkheim
Émile
Durkheim
(Épinal, Francia, 15 de abril 1858 – París, 15 de
noviembre
1917). Uno de los creadores
de la sociología moderna, junto a Max Weber y Karl Marx. Fundador de la primera
revista dedicada a la sociología, el Année
Sociologique,
con el cual también se identifica al grupo de estudiosos que desarrolló su
programa de investigación sociológica.
Teoría sociológica de Durkheim
Hechos sociales
Teóricos
anteriores veían a la sociología no como un ámbito autónomo de investigación,
sino a través de acercamientos psicológicos u orgánicos. Por el contrario
Durkheim concibió la existencia de fenómenos específicamente sociales («hechos
sociales»), que constituyen unidades de estudio que no pueden ser abordadas con
técnicas que no sean las específicamente sociales. Asimismo redefinió a la
sociología como la ciencia que tiene como objeto el estudio de estos hechos
sociales.
Durkheim
definió los hechos sociales en Las reglas del método sociológico como: «...modos de actuar, pensar y sentir externos
al individuo, y que poseen un poder de coerción en virtud del cual se imponen a
él...» (E. Durkheim. les regles de la methode sociologique 'Paris:
Presses Universitarires de France, 1956, p. 5).
Dichos
hechos existen con anterioridad al nacimiento de un individuo en determinada
sociedad; por lo tanto, son exteriores a él. Son colectivos porque son parte de
la cultura de la sociedad, y son coercitivos porque los individuos se educan
conforme a las normas y reglas de ella sólo por el hecho de nacer en aquélla.
Durkheim afirmó: «si existían antes es que existen fuera de nosotros» y
menciona la lengua natal, la escritura y el sistema monetario como ejemplos.
Durkheim
también dijo que la sociedad era algo
que estaba fuera y dentro del hombre al mismo tiempo gracias a que éste
adoptaba e interiorizaba los valores y la moral de la sociedad, de esto también
deriva que unos se vean obligados a ciertos parámetros y límites de los que
ellos no están de acuerdo y se rebelan ante ella.
La división del trabajo
En
su tesis doctoral publicada en 1893, Durkheim considera el problema de la
solidaridad y valor social. Su estudio se basó en la distinción de dos formas
de solidaridad. Pero primero deberíamos saber que la solidaridad es, para el
autor, un hecho moral; por lo tanto, sin la posibilidad de aparecer
positivamente, como un hecho externo, debe buscarse algún fenómeno que tenga
esa existencia exterior, que sea tangible y positivo: que represente o indique
a ese elemento moral. Él encuentra esas condiciones en las formas de la pena y
éstas aparecen en las formas del derecho.
La
pena represiva, expresada en el derecho penal, aparece en aquellas sociedades
con fuertes estados de conciencia
colectiva, para las
cuales el crimen es una ofensa a toda la sociedad. Por eso, se hace necesaria
una dura pena. Esta característica se da en las sociedades primitivas.
En
cambio, en las sociedades modernas, se encuentra instalada la pena restitutiva,
aquella que pretende devolver las cosas al estado anterior a aquel en que fue
cometido el crimen. La ofensa no se comete contra toda la sociedad, sino que es
un problema entre las partes. En las sociedades modernas existen las formas de
derecho civil, de la familia, del comercio. Los hombres, al nacer distintos
entre sí, son diferentes y por eso existe gran división del trabajo social.
En
las sociedades primitivas, la solidaridad surge de la conciencia
colectiva y la
denomina solidaridad
mecánica: la
identificación con un grupo
social se produce por
las condiciones de igualdad, está en boga la idea de comunidad en tanto los individuos tienen «cosas
en común», que producen un fuerte compromiso. En cuanto a la división del
trabajo, no hay especialización, pero sí ascenso (Durkheim da dos ejemplos de
sociedades primitivas en un contexto moderno: la Iglesia y el Ejército,
fuertemente verticalista ambas).
En
las sociedades modernas, esa conciencia
colectiva es más
débil y la solidaridad que existe en ellas es orgánica, puesto que surge de las diferencias
producidas por la división
social del trabajo,
que es en general la respuesta que el siglo XIX da a la pregunta sobre el
origen de todo hecho social. La solidaridad es, más particularmente, por
necesidad en este tipo de sociedades, en las que las pasiones son reemplazadas
por los intereses.
En
esta obra aparece la primera formulación de una categoría que se instala
firmemente en el pensamiento de Durkheim: la anomia
(o anomía). Cuando comienza a analizar el funcionamiento de las sociedades
complejas, (o modernas) se encuentra con dicha clasificación, entendiendo la
anomia como una carencia de solidaridad social, dado que las relaciones con los
órganos no están reglamentadas dado el desajuste originado por la permanente
modernización. Particularmente, Durkheim encuentra en el contrato social un
factor de anomia, ya que no garantiza el orden.
La
anomia será tratada en su obra El suicidio, donde encuentra que el suicidio
anómico se debe a una repentina ruptura del equilibrio social. La anomia
es el mal que sufre una sociedad a causa de la ausencia de reglas morales y
reglas jurídicas, es decir es la ausencia de la norma. Esta ausencia se
debe al desequilibrio económico y/o al debilitamiento de sus instituciones, que
implica un bajo grado de integración social.
Previa
a la formulación del suicidio anómico, conceptuó otros dos tipos de suicidio
basándose siempre en la herramienta estadística tomada de Lambert
Adolphe Jacques Quételet.
Ellos son: el suicidio altruista, el cuál ocurre al estar sobre-adaptado
a la estructura del sistema social (ej: kamikazes); y por otro lado el suicidio egoísta,
el cual demuestra claramente lo contrario, el individuo se encuentra en un
estado de alienación de la norma. No es que la norma no
esté explicitada en el sistema, sino que es el individuo mismo quien no las
registra, sino las sigue.
Método de estudio de los hechos sociales
Durkheim
propone estudiar los hechos sociales como «cosas» (no porque estos sean cosas
materiales propiamente dichas, sino por su característica de observables y
verificables empíricamente), pues plantea que pueden ser observados y
contrastados por medio del método científico, estableciendo tres reglas
básicas.
a)
La primera regla menciona lo necesario de desechar todas las ideas
preconcebidas, utilizando sólo aquellos criterios y conceptos construidos
científicamente. El sociólogo debe aislarse de sus creencias
político-religiosas, porque podrían influir sobre los hechos sociales que se
estudian.
b)
La segunda define previamente el hecho social y lo segmenta. Tras la
definición, se procede a la búsqueda y recopilación de datos acordes al caso
estudiado, que permitan llegar a la elaboración de conclusiones.
c)
Por último, la tercera regla menciona que sólo se debe tener en cuenta aquellos
caracteres que tienen un grado de objetividad propio del hecho social. El
sociólogo debe alejarse de las sensaciones de carácter subjetivo.
Idea de «estructura»
Para
Durkheim, la sociedad está estructurada
alrededor de un conjunto de pilares que se manifiestan a través de expresiones.
Así, se acerca al Dios de Spinoza tal como fue tomado posteriormente
por el estructuralismo, que encuentra así en este autor
antecedentes y fundamentos.
No
obstante, no se debe confundir este concepto con la caracterización que
Durkheim hace de Dios y las religiones, que, tal como figura en Las formas
elementales de la vida religiosa, describe a las creencias religiosas
expresadas en ritos, simbologías, emblemas o ideas abstractas como
representaciones elaboradas por la sociedad para afirmar su sentido, su
objetivo como tal.
Las
creencias se evidencian al padre de la sociología clásica como indispensables
para la reproducción de la sociedad, en tanto acarrean una moral (de este modo,
al hablar de creencias nos encontramos expuestos al factor subjetivista en el
pensamiento de Durkheim, ya que para hacer efectivo el fin de los lazos
sociales es necesario que los componentes de la sociedad se apropien de las
creencias internalizadas y actúen conforme a ellas).
Idea de «función» Tomada de Spencer, y en estrecha relación con el concepto de «estructura», la idea de función la lleva implícita: dada una sociedad estructurada en torno a un sistema, en él cada individuo cumple funciones o roles, es decir, un conjunto de obligaciones definidas antes de que su concreción llegue a darse. Esta idea constituye un legado importantísimo para el funcionalismo y el pensamiento norteamericano en general.
El Estado
Según
la visión durkheimiana, el Estado se define por las funciones que
cumple, que deben ser limitadas, ya que no tiene que manejar los lazos
sociales ni la conciencia
colectiva. El Estado
es un tipo de conciencia
colectiva, pero no la
concentra toda: es un órgano de pensamiento social, y su función específica es
elaborar ciertas representaciones sociales para dirigir la conducta colectiva.
Ante
el creciente desarrollo del marxismo en su época, que veía a la existencia de
conflictos como propia de la sociedad y del auto despliegue de la historia, es
decir, como factor necesario para el progreso; Durkheim entendía a los
conflictos como anomalías dentro del avance hacia el orden
y el progreso, dos ideas centrales en las
concepciones de la sociedad de aquella época.
Práctico:
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4.5 Léon
Duguit
Pierre
Marie Nicolas Léon Duguit,
uno de los más relevantes publicistas europeos, nació en Libourne (Gironda,
Francia) el 4 de febrero de 1859, y murió en Bourdeaux el 18 de diciembre de
1928 fue un jurista francés especializado en
Derecho público.
Colega
de Émile
Durkheim, se
convirtió en profesor de Derecho público y decano de la Universidad de Burdeos. Su trabajo jurídico se caracteriza
por la crítica a las teorías entonces existentes de Derecho y por su
establecimiento de la noción de servicio público como fundamento y límite del Estado.
Léon
Duguit obtuvo en su época un notabilísmo relieve internacional merced a su
visión del Derecho como constructor de la vida social y profundo reproche al
voluntarismo jurídico, individual o estatal, firmemente asentado sobre
postulados científicos del positivismo sociológico. Impartió conferencias en la
Escuela de Altos Estudios de París a lo largo de los cursos 1907, 1908, 1909,
1910 y 1911. Llamado por la Facultad de Derecho de Buenos Aires, ofreció en esa
Universidad durante los meses de agosto y septiembre de 1911 un programa de
seis conferencias rotulado en la traducción de Carlos González Posada «Las
transformaciones generales del Derecho privado desde el Código de Napoleón», y
que en Madrid publicó el editor Francisco Beltrán (1921). Desde ese momento es
clara ya su decidida intención de establecer una nueva teoría del Estado y del
Derecho basada en las aportaciones de la Sociología y de la Psicología. En Europa y Estados Unidos existía un ambiente de preocupación
similar, compartido por varias y muy diferentes direcciones de pensamiento[3]
La
«sociología del Derecho» de Léon Duguit arranca en la idea de que el Derecho es
un producto de la vida social. La teoría jurídico-sociológica duguitiana, por
él mismo calificada de «teoría objetivista», tiene sin duda a la base la
construcción sociológica de Durkheim donde el fundamento del Derecho se sitúa
en la noción de solidaridad humana, de interdepedencia social, pero presenta
también -como se indicará más adelante- importantes adeudamientos a la doctrina
del «derecho social» planteada por algunos solidaristas franceses precedentes[4]
4.6 Henry
Levy Bruhl
Lucien
Henry Lévy-Bruhl, nació en París, en 1857. Antropólogo y filósofo francés. En
1876, entró en la Ecole Normale Supérrieure, especializado en Filosofía.
Enseñó en las escuelas
secundarias hasta 1895. La obtención de su doctorado en 1884, a partir de 1886 dio
clases en la Escuela Libre de Ciencias, y desde 1895 en adelante, en la Escuela
Normal y la Sorbona, en donde en 1904 se convirtió en profesor de Filosofía.
En 1917, se convirtió en
el editor de la Revue Philosophique y en 1925 fundó el Instituto de Etnología,
junto con Paul Rivet y Marcel Gauss. En 1927, se retiró del Instituto, así como
de la Sorbona. Fue profesor visitante de Harvard desde 1919 hasta 1920. Murió
en París en 1939.
Considera la historia de
la Filosofía francesa, desde Decartes a la década de 1890, para demostrar las
características específicas relacionadas con el carácter nacional de Francia y
de la vida intelectual. Para Lévy-Bruhl,
era de suma importancia que muchos filósofos franceses comenzaron sus
estudios en cualquiera de las matemáticas o las ciencias naturales.
Voltaire “se convirtió en
el heraldo de Newton” en Francia, mientras que Condillac escribió en el
lenguaje del cálculo “Me parece inferir”, Lévy-Bruhl concluyó, “no es que la
Filosofía francesa se basaba en las matemáticas, pero que ha habido en Francia
una estrecha afinidad entre la matemática y el espíritu filosófico (Historia de
la Filosofía moderna en Francia)
De acuerdo con Lévy-Bruhl
de acoplamiento de la Filosofía francesa con lo racional y lo científico era su
privilegio de la tradición cartesiana en la demostrada por el de Maistre. La
asociación de la Filosofía francesa con un tipo particular de sistema y de un
tipo particular de trabajo intelectual le obligó a pasar por alto, algunas de las características más
extravagantes de los socialistas franceses y utópicos, como Saint –Simon y
Fourier, así como la más extrema de los ideólogos de la Revolución Francesa.
Para Lévy-Bruhl, la historia de la “Filosofía” es
el crecimiento constante de la razón misma. Cualquier derivación de crecimiento
de este tipo se explica tanto por un alejamiento de la tradición o de la
preocupación por la justicia que por la razón evitada.
Luego de haber consagrado sus primeros estudios a
problemas de moral e historia de la Filosofía, experimentó intensamente la
influencia de Émile Durkheim, que orientó de acuerdo con una dirección muy
personal sus estudios de sociología.
En 1884 publicó un primer trabajo sobre L'idée de la
responsabilité; más tarde, en 1890, se inclinó por la Filosofía de Leibniz,
a la cual dedicaría una serie de cursos en la Escuela Normal Superior después
de la primera guerra mundial.
Superó incluso los resultados obtenidos por sus contemporáneos,
por cuanto en Morale et science des moeurs (1903) no vaciló en defender
la existencia de hechos morales regulados por leyes tan fuertes como las que
rigen los fenómenos físicos y biológicos.
En consecuencia, dejó ya de considerar la moral como una
ciencia con normas y destinada a determinar los imperativos a que todos los
hombres se hallan sujetos, y la juzgó arte del comportamiento, de carácter
"práctico racional", y vinculada a una rama de la sociología: la
ciencia de las costumbres.
Por otra parte, Lévy-Bruhl no tardó en reflexionar acerca
de otro problema: el de las raíces sociales de la razón.
En una serie de
densos estudios, Durkheim había hecho resaltar la sociabilidad humana: si el
hombre es un animal racional a causa de su vida en sociedad y de su elaboración
de conceptos generales en cuanto colectivos, puesto que, forzado a comunicar
sus ideas a otros semejantes, debe analizar y descomponer su propio
pensamiento.
En Las funciones
mentales en las sociedades inferiores (1910), La mentalidad
primitiva (1922) y El alma primitiva (1927) afirmaba que los
seres humanos primitivos razonan de un modo 'prelógico' esto es, influidos
por ideas de tipo místico siguen una 'ley de participación' por la cual las
cosas pueden entenderse simultáneamente como lo que son en sí mismas y como
algo diferente. En la obra Carnets (1949), publicada póstumamente,
se retractaba de algunos puntos de vista y reconocía la unidad psíquica de
la humanidad, es decir, que todos los seres humanos piensan fundamentalmente
del mismo modo
|
Práctico:
Del
Vídeo Biografía de Emilio Durkheim y de
Augusto Comte extraiga la siguiente información:
Momentos
de impacto familiar
…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..
Situación
económica
……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
Causa
de la investigación sociológica
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