jueves, 22 de junio de 2017

Tema 4. Génesis del pensamiento sociológico



COMPETENCIA

Identifica el aporte realizado por todos los sociólogos, para la construcción de la nueva ciencia

Tema 4.                    GÉNESIS DEL PENSAMIENTO SOCIOLÓGICO

1.1         Charles Louis de Secondat  Barón de
Montesquieu
1.2        Augusto Comte
1.3         Herbert Spencer
1.4        Emilio Durkheim
1.5         Léon Duguit
1.6        Henry Levy Bruhl
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Durante y después de la Revolución Francesa de 1789, el pensamiento científico tuvo una transformación profunda. La situación del ciudadano que toma el poder, el respeto a los derechos, a la libertad, la diversificación del trabajo asalariado, la producción, comercialización, avances tecnológicos, intercambio de productos gracias a los viajes a Oriente e integración de América, hace que la economía se fortalezca en todos los ámbitos y por tanto los fenómenos sociales producidos en los núcleos donde la explosión de ideas políticas aceleraron los acontecimientos históricos que marcaron un antes y un después en la Sociología.

Es así que el centro que irradia las ideas que formarán la cimiente de la nueva ciencia sociológica nace en Francia, se propaga a Alemania y se consolida en Inglaterra.



















4.1  Charles Louis de Secondat Barón de Montesquieu (1689 - 1755)
(Charles-Louis de Secondat, barón de Montesquieu) Pensador francés (La Brède, Burdeos, 1689 - París, 1755). Perteneciente a una familia de la nobleza de toga, Montesquieu siguió la tradición familiar al estudiar Derecho y hacerse consejero del Parlamento de Burdeos (que presidió de 1716 a 1727).
Vendió el cargo y se dedicó durante cuatro años a viajar por Europa observando las instituciones y costumbres de cada país; se sintió especialmente atraído por el modelo político británico, en cuyas virtudes halló argumentos adicionales para criticar la monarquía absoluta que reinaba en la Francia de su tiempo
 En El espíritu de las Leyes, Montesquieu elaboró una teoría sociológica del gobierno  y del derecho, mostrando que la estructura de ambos depende de las condiciones en las que vive cada pueblo: en consecuencia, para crear un sistema político estable había que tener en cuenta el desarrollo económico del país, sus costumbres y tradiciones, e incluso los determinantes geográficos y climáticos.
De los diversos modelos políticos que definió, Montesquieu asimiló la Francia de Luis XV -una vez eliminados los parlamentos- al despotismo, que descansaba sobre el temor de los súbditos; alabó en cambio la república, edificada sobre la virtud cívica del pueblo, que él identificaba con una imagen idealizada de la Roma republicana; pero, equidistante de ambas, definió la monarquía como un régimen en el que también era posible la libertad, pero no como resultado de una virtud ciudadana difícilmente alcanzable, sino de la división de poderes y de la existencia de poderes intermedios -como el clero y la nobleza- que limitaran las ambiciones del príncipe.
 En su obra,   "Del espíritu de las leyes" dice Montesquieu:
"Las leyes, en su significación más extensa. No son más que las relaciones naturales derivadas de la naturaleza de las cosas; …" [1]
En el capítulo II del libro primero hace referencia a las leyes de la naturaleza y señala cuatro: la paz, el impulso a buscar alimentos, la atracción recíproca de los sexos diferentes y el deseo de vivir juntos.
El capítulo III se refiere a las leyes positivas. El Derecho de gentes: leyes que regulan las relaciones entre los pueblos.
El derecho político: regula las relaciones entre gobernantes y gobernados. El derecho civil: regula las relaciones de todos los ciudadanos.  Montesquieu describió tres tipos de gobierno: El Republicano, el Monárquico y el Despótico y caracterizó los principios, el poder y las leyes que acompañaba a cada uno de ellos.
Lectura recomendada::
  • El momento histórico en el cual vivió Montesquieu.
  • Las obras escritas por Montesquieu.
  • Los aspectos relacionados con la obra "El espíritu de las Leyes"  de Montesquieu.
  • Las formas de gobierno y organización interna del poder según Montesquieu.
  • El  inicio de la Sociología y Montesquieu.
  • De la teoría política a la Sociología
  • De los hechos y los valores













4.2 Augusto Comte
Auguste Comte, cuyo nombre completo es Isidore Marie Auguste François Xavier Comte (Montpellier, Francia, 19 de enero de 1798 - † París, 5 de septiembre de 1857). Se le considera creador del positivismo y de la disciplina de la sociología, aunque hay varios sociólogos que sólo le atribuyen haberle puesto el nombre.
De carácter dogmático, tuvo una vida atormentada, marcada por amores difíciles, un matrimonio fracasado, crisis nerviosas y dificultades para instalarse en el estamento académico. Junto con Agustín Thierry, fue secretario de Saint-Simon durante siete años y ambos se separaron de él debido a las muchas discrepancias que surgieron.
Después de esta ruptura, Comte inició una etapa que calificó de "higiene cerebral" para alejarse de la influencia de las ideas de Saint-Simon. Otra versión menciona que Saint-Simon cedió los derechos de su avance (los Principios de la sociologia) a Comte, con la condición de que la mejorara y la diera a conocer al mundo entero, ya que Saint-Simon había dejado atrás o en el olvido toda su investigación. Por eso se considera a Comte el padre de la sociología. Murió en París el 5 de septiembre a la edad de 59 años.
FILOSOFÍA
La Filosofía de Comte entronca con la revuelta moderna contra los antiguos que inició Francis Bacon además abarca un extenso campo de estudios sobre los chimpancés y extendió L'Encyclopédie francesa y que consistió, a grandes rasgos, en la estupefacción de la razón y la ciencia como únicas guías de la humanidad capaces de instaurar el orden social sin apelar a lo que él considera la misma demencia del ser humano.
La evidente intención de protesta y deseo de destrucción, sin embargo, a una postura conservadora y contrarrevolucionaria en claro enfrentamiento con las propuestas ilustradas de Voltaire y Rousseau. Tomando como trasfondo la Revolución Francesa,
Comte acusa a estos dos autores de generar utopías metafísicas irresponsables e incapaces de otorgar un orden social y moral a la humanidad. La idea básica de Comte era que todas las ciencias formaban una jerarquía, de manera que cada eslabón dependía del anterior de acuerdo a la complejidad de los fenómenos estudiados.
En la base estaban las matemáticas, seguida de la mecánica, la física, la química, la biología y por último, encabezando la pirámide de las ciencias se encontraba la Ciencia de la Sociedad; la Sociología.
Comte vio en esta ciencia las respuestas a los problemas del hombre y la sociedad. La exaltación de la Sociología le llevó a considerarla prácticamente como una nueva religión laica de la humanidad formándose así el positivismo.
Los problemas sociales y morales han de ser analizados desde una perspectiva científica positiva que se fundamente en la observación empírica de los fenómenos y que permita descubrir y explicar el comportamiento de las cosas en términos de leyes universales susceptibles de ser utilizadas en provecho de la humanidad.
Comte afirma que únicamente la ciencia positiva o positivismo podrá hallar las leyes que gobiernan no sólo a los estados, sino a nuestra propia historia social, entendida como la sucesión y el rango de determinados momentos históricos llamados estados primates.

La ley de los tres estados y la idea de progreso

También llamada ley fundamental, la ley de los tres estados afirma que la humanidad en su conjunto y el individuo como parte constitutiva, está determinado a pasar por tres estados sociales diferentes que se corresponden con distintos grados de desarrollo intelectual:
·         el estado teológico o ficticio,
·         el estado metafísico o abstracto y
·         el estado científico o positivo.
El primero, pasa por el fetichismo y el politeísmo para culminar en el monoteísmo. Esta etapa es considerada por el autor como la infancia de la humanidad, en ella domina la imaginación. El segundo, es un momento de preparación para llegar al tercero, es decir al tiempo de la adultez. El tercero es llamado el de la positividad racional y de la observación, en él domina la sociología.

Comte creía que el espíritu positivo facilitaría la armonía entre el orden - estática social - y el progreso - dinámica social -, el orden constituía la condición fundamental del progreso el tránsito de un estado a otro constituye una ley del progreso de la sociedad, necesaria y universal porque emana de la naturaleza propia del espíritu humano. Según dicha ley, en el estado teológico el hombre busca las causas últimas y explicativas de la naturaleza en fuerzas sobrenaturales o divinas, primero a través del
fetichismo y, más tarde, del politeísmo y el monoteísmo. A este tipo de conocimientos le corresponde una sociedad de tipo militar sustentada en las ideas de autoridad y jerarquía.
En el estado metafísico se cuestiona la racionalidad teológica y lo sobrenatural es reemplazado por entidades abstractas radicadas en las cosas mismas (formas, esencias, entre otros.) que explican su por qué y determinan su naturaleza.
La sociedad de los legistas es propia de este estado que es considerado por Comte como una época de tránsito entre la infancia del espíritu y su madurez, correspondiente ya al estado positivo. En este estado el hombre no busca saber qué son las cosas, sino que mediante la experiencia y la observación trata de explicar cómo se comportan, describiéndolas fenoménicamente e intentando deducir sus leyes generales, útiles para prever, controlar y dominar la naturaleza (y la sociedad) en provecho de la humanidad.
A este estado de conocimientos le corresponde la sociedad industrial, capitaneada por científicos y sabios expertos que asegurarán el orden social.
Finalmente, cabe destacar la propuesta que hizo Comte de un calendario humanista donde cada uno de los meses y de los días representaba la conmemoración de un personaje histórico. Este calendario se conoce también como el Calendario Positivista

Características de la Filosofía positiva

La Filosofía Positiva como tipo de conocimiento propio del último de los tres estados de la sociedad según la ley de los tres estados, se define por oposición a la Filosofía negativa y crítica de Rousseau y Voltaire (postura a la que Comte atribuye los males de la anarquía y la inseguridad social que caracterizan al período post-revolucionario).
El término positivo hace referencia a lo real, es decir, lo fenoménico dado al sujeto. Lo real se opone a todo tipo de esencialismo, desechando la búsqueda de propiedades ocultas, características de los dos primeros estados.
Lo positivo tiene como características el ser útil, cierto, preciso, constructivo y relativo (no relativista) en el sentido de no aceptar ningún determinismo absoluto a priori.
Se podría afirmar también que la Filosofía positivista lo que hace es basar su conocimiento en lo positivo, o sea en lo real, dejando a un lado las teorías abstractas como la del fenomenalismo kantiano, al considerarlas como metafísicas.
En fin, lo que busca la Filosofía Positiva de Augusto Comte es una reorganización social, política y económica en el contexto de la Revolución industrial.
Asimismo, y como suele suceder con los Sistemas Filosóficos de cierta influencia, las ideas de Comte pasan a ser objeto de nuevos enfoques, dando pie a nuevas concepciones epistemológicas, representadas por autores tan diversos como interesantes Klimovsky, Mary, Karl Popper, Bachelard, etc., que lo mismo critican, describen y dictan normas de cómo debe ser aplicada la Filosofía Positiva.

Legado

La idea de una ciencia especial centrada en lo social –la «sociología»– fue prominente en el siglo XIX y no únicamente para Comte. La ambición -algunos dirían grandiosidad- con la que Comte la concibió fue, sin embargo, extraordinaria.
Comte vio esta nueva ciencia, la sociología, como la última y la más grande de todas las ciencias, una ciencia que incluiría todas las ciencias las cuales integrarían y relacionarían sus hallazgos en un todo cohesionado.
Comte acuñó el término "sociología" y se le considera el primer sociólogo moderno. Su énfasis en la interconectividad de los chimpancés lo convirtió en un precursor del monismo moderno. No obstante, con pocas excepciones, su trabajo se considera hoy en día excéntrico y acientífico, y su gran visión de la sociología como la reina de todas las ciencias nunca llegó a concretar.
Práctico:
  • ¿Qué es para Comte la Humanidad?.
  • ¿Cuáles son los tres estados por los que pasa la humanidad?.
  • Describa en qué consiste el estado positivo.
  • ¿Cuáles son los cuatro procedimientos en los cuales se concreta el método positivo?.
  • ¿Cuál es el objeto de la estática social?.
  • ¿Cuál es el objeto de la dinámica social?.
  • Cuál es la razón de ser de la solidaridad social?
  • Cuál es la propuesta de Comte con relación a los derechos y deberes del individuo?
  • Evolución de la humanidad.
  • Método positivo.
  • Estática social.
  • Dinámica social.
  • Solidaridad social.
  • Derechos y deberes del individuo.


4.3 Herbert Spencer ( * Derby, 27 de abril de 1820 - Brighton, 8 de diciembre de 1903)  naturalista, psicólogo y sociólogo británico. Fue uno de los más ilustres positivistas de su país.
Este filósofo inglés, es la más destacada figura del evolucionismo filosófico. Fue el primogénito y el único superviviente de los seis hijos de William George y Harriet  Holms.
De salud precaria, poseyó, en cambio, una mente lúcida, una voluntad tenaz y un espíritu intolerable en cuanto a autoridad y dogmas. Recibió la formación de su padre y su tío -ambos maestros-, y, en particular, de sus experiencias y lecturas personales. Cuando joven, no quiso frecuentar la Universidad, y ya anciano y famoso, rechazó siempre los numerosos honores y nombramientos que las instituciones docentes y académicas intentaron ofrecerle.
Situado entre el metodismo de su madre y las simpatías de su padre hacia los cuáqueros, se manifestó independiente; y así, permaneció ajeno a vínculos políticos y profesionales, y ni tan sólo quiso doblegarse al del matrimonio. Llegó incluso a considerar la cultura como posible limitación de la libertad; a causa de ello no leyó mucho, ni aun textos filosóficos (no parece haber conocido muy profundamente a Kant).  Amó la conversación, frecuentó las tertulias y el teatro.
Adversario del imperialismo en política y del socialismo en sociología, cuando participó en aquélla -como ocurrió en 1842- lo hizo en sentido democrático. Su formación resultó esencialmente científica y técnica; sintió afición a los experimentos y a las colecciones.
Se desinteresó, sin embargo, de las lenguas y particularmente del mundo clásico, griego y latino. Ajeno por completo a los valores artísticos, no vacilaba, sin embargo, en juzgar acerca de ellos, ingenuamente seguro de sí mismo, rasgo que en él fue algo congénito; de ahí sus pasmosas apreciaciones sobre Rafael, Wagner, Homero, Platón.
Darwin revoluciono en el S.XIX la Biología al exponer su teoría del evolucionismo, esta doctrina se aplica pronto a la Sociología de la mano de Spencer. La primera teoría de Spencer es la teoría evolucionista, para Spencer este evolucionismo queda reflejado del paso de lo "natural" y "biológico" a lo "social" y "moral”.
De esta manera considera que primero aparece la especie humana y su constitución como organismo social para, una vez superado ese proceso, pasar a ser una civilización que incorpora una calidad interna o moral a su propia esencia. Según Spencer la sociedad del siglo XIX ha cortado esa cadena evolutiva, limitándose a quedarse en un estadio intermedio.
Para el autor la evolución pasa por la consecución del Estado liberal y la economía monetaria ya que esta fue la manera de pasar de la familia a la tribu y de la tribu a la sociedad. Llegados a este punto Spencer se separa de la teoría darwinista ya que no condiciona esta evolución a la factores biológicos.
Para Spencer el instinto de agresividad primitivo se ve sustituido por otras prácticas sociales. Por tanto se trataría de un darwinista social que considera que el desarrollo moral de la humanidad puede cambiar ese determinismo biológico.
Busca la erudición comprobando como la evolución se cumple también en el desarrollo de la sociedad. Uno de los problemas fundamentales de Spencer es que todas sus investigaciones son de segunda mano; es decir, que no hace trabajos de campo sino que se limita a recoger observaciones de viajeros, curas, etc. Para este autor es así como se puede llegar a estudiar los cambios en la sociedad. Este método deja de lado la ciencia para poder demostrar más fácilmente sus teorías.
La teoría secundaria de Spencer fue la analogía orgánica, en la que asemeja a la sociedad con un organismo biológico. En este paralelismo está implícita la teoría de la evolución, las analogías son las siguientes:
·          La sociedad y los organismos crecen durante su existencia, no como la materia inorgánica.
·          Al crecer, las sociedades y organismos aumentan en complejidad y estructura.
·           En las sociedades y en los organismos, al llegar a este nivel, se complejizan sus funciones.
·          · La evolución crea para sociedades y organismos diferencias de estructuras y funciones que hacen aparecer a su vez otras más complejas.
·           Así como el organismo se considera como el conjunto de varias unidades, las sociedades son organismos compuestas por otros elementos.
Las diferencias, según Spencer, son que los organismos son las sumas de sus unidades, formando un todo, mientras que en las sociedades las unidades son libres. En los organismos la conciencia reside en un solo sitio, en las sociedades la conciencia reside en todos los individuos. En los organismos las unidades están al servicio del beneficio del todo, en las sociedades el todo existe para el beneficio de los individuos. En escritos posteriores Spencer negara la analogía orgánica, cuando fue él el primero en formular esta teoría como científica. Las modernas teorías sociológicas suponen que los organismos y las sociedades se parecen a un sistema, no el uno al otro
 Spencer nunca llego a definir la sociedad, ya que solo se preocupó de los individuos. En cambio adopta un racionalismo a la hora de explicar la evolución de las sociedades, uno de sus pensamientos más sociológicos. Otro de sus razonamientos es que en algunas sociedades se pasa de un militarismo al industrialismo. Este tipo de sociedades suelen presentarse de una manera mixta.
En las sociedades militares todo se organiza según el criterio militar en forma de pirámide, con jerarquías muy marcadas, la agresión es el principio fundamental de esta sociedad ya que hay que impedir que los rangos inferiores asciendan. Toda la producción está organizada para satisfacer la milicia; los miembros de la sociedad deben sacrificar todo por su sociedad siendo la cooperación forzosa. Este tipo de sociedad suele desembocar en el feudalismo.
En la sociedad industrial la autonomía se traslada a los órganos, la autoridad se dispersa sin la obligación de obediencia. La división del trabajo se amplia como antes no se había conocido, siendo la cooperación social voluntaria. El modelo social a seguir es el mercado o librecambio en beneficio mutuo. La extensión de la sociedad es la mejor manera de lograr la paz entre sociedades. En estas sociedades hay algunos rasgos militares que la benefician. Para Spencer no todas las sociedades deben pasar por los mismos estadios en su evolución, sino que puede haber perturbaciones. Estas perturbaciones vienen motivadas por las particularidades de las razas, los efectos producidos por las etapas anteriores, las peculiaridades o costumbres, la situación de la sociedad dentro del conjunto de naciones o la mezcla de razas
Los primeros fundadores de la Sociología como Comte o Spencer tratan de dar algunas directrices para llevar la política social. Para Spencer los políticos no deben intervenir en la evolución de la sociedad, pues esta tiene un instinto innato de libertad. Asimismo la sociedad eliminara a los "ineptos" y elegirá a aquellos individuos más sanos e inteligentes, desechando a los viejos e insanos. La sociedad protegería a los individuos, y el Estado debía prescindir de la acuñación de moneda o de la Sanidad ya que interferiría en la evolución natural.
Los antropólogos acusan a Spencer de olvidar el concepto de cultura, ya que ésta no evoluciona como Spencer explica. Otras críticas contra Spencer llegaron por las vivencias de otras sociedades que contradicen sus exposiciones, por ello Spencer no las utiliza. El problema de Spencer fue que trató de explicar toda la sociedad mediante una sola teoría, algo cuestionable en la Sociología actual. Además su no intervencionismo lo convierte casi en antirrevolucionario[2].
La mente de Spencer, exclusivamente lógica y racional, sólo hallaba satisfacción plena en las elaboraciones sistemáticas. El primer texto de interés general de nuestro autor es un conjunto de cartas escritas para The Nonconformist sobre el problema de los límites de la autoridad estatal, Letters on the Proper Sphere of Government (1842).
 En 1844 estuvo empleado un mes en la redacción de The Pilot, de Manchester, y se ocupó, por primera vez en serio, de metafísica y psicología después de leer el Sistema de lógica de Mill y la parte inicial de la Crítica de la razón pura de Kant. Entre 1844 y 1846 actuó de vez en cuando como ingeniero ferroviario.
En 1848 ingresó en la redacción de The Economist; tal circunstancia marcó el fin de su labor en la ingeniería y el principio de su actividad de escritor y filósofo. Por entonces había publicado ya diversos panfletos en los que propugnaba una limitación radical de la esfera de intervención del Estado en la sociedad, a partir de una interpretación individualista del evolucionismo.
Sus teorías se hallan en la base del posterior darwinismo social, al afirmar que el Estado debe proteger la libre acción de la selección natural en la sociedad, como fuente de progreso. En 1850 apareció la Estática social, obra que despertó cierto interés y orientó decisivamente a su autor hacia la vocación filosófica.
En 1853 abandonó su trabajo en The Economist y renunció a cualquier otro empeño para dedicarse exclusivamente a la elaboración de su sistema de Filosofía sintética; sentía, en efecto, como misión propia, establecer una interpretación racionalmente sistemática del mundo, apoyada en una base científica, y dio una muestra de ello en los Principios de psicología
Desde el punto de vista sociológico cabe considerarle como primer autor que utilizó de forma medicinal los conceptos de estructura y función. Por otra parte, concibió la sociología como un instrumento dinámico al servicio de la reforma social. Dedicó su vida a elaborar su sistema de Filosofía evolucionista, en la que considera la evolución natural como clave de toda la realidad, a partir de cuya ley mecánico-materialista cabe explicar cualquier nivel progresivo: la materia, lo biológico, lo psíquico, lo social, etc.
Varios criticaron  a veces el extremado realismo de Spencer (por sus semejanzas con el mecanicismo); entre ellos destacó el filósofo y psicólogo escocés Alexander Bain. A pesar de que Spencer no logró crear escuela, su ambicioso intento de sistematizar todo el conocimiento dentro del marco de la ciencia moderna y especialmente en términos de la evolución, le ha hecho merecedor de figurar entre los principales pensadores de finales del siglo XIX.

Su orientación científica lo condujo a observar los fenómenos sociales de manera científica. Para él la filosofía es una síntesis de principios científicos que vienen a reemplazar las explicaciones teológicas medievales.

En Ensayos científicos, políticos y especulativos (3 volúmenes, 1891), estudia el impacto general de la teoría de la evolución sobre el pensamiento científico y filosófico
 




4.4 Emilio Durkheim

Émile Durkheim (Épinal, Francia, 15 de abril 1858París, 15 de noviembre 1917). Uno de los creadores de la sociología moderna, junto a Max Weber y Karl Marx. Fundador de la primera revista dedicada a la sociología, el Année Sociologique, con el cual también se identifica al grupo de estudiosos que desarrolló su programa de investigación sociológica.

 

Teoría sociológica de Durkheim

Hechos sociales

Teóricos anteriores veían a la sociología no como un ámbito autónomo de investigación, sino a través de acercamientos psicológicos u orgánicos. Por el contrario Durkheim concibió la existencia de fenómenos específicamente sociales («hechos sociales»), que constituyen unidades de estudio que no pueden ser abordadas con técnicas que no sean las específicamente sociales. Asimismo redefinió a la sociología como la ciencia que tiene como objeto el estudio de estos hechos sociales.
Durkheim definió los hechos sociales en Las reglas del método sociológico como: «...modos de actuar, pensar y sentir externos al individuo, y que poseen un poder de coerción en virtud del cual se imponen a él...» (E. Durkheim. les regles de la methode sociologique 'Paris: Presses Universitarires de France, 1956, p. 5).
Dichos hechos existen con anterioridad al nacimiento de un individuo en determinada sociedad; por lo tanto, son exteriores a él. Son colectivos porque son parte de la cultura de la sociedad, y son coercitivos porque los individuos se educan conforme a las normas y reglas de ella sólo por el hecho de nacer en aquélla. Durkheim afirmó: «si existían antes es que existen fuera de nosotros» y menciona la lengua natal, la escritura y el sistema monetario como ejemplos.
Durkheim  también dijo que la sociedad era algo que estaba fuera y dentro del hombre al mismo tiempo gracias a que éste adoptaba e interiorizaba los valores y la moral de la sociedad, de esto también deriva que unos se vean obligados a ciertos parámetros y límites de los que ellos no están de acuerdo y se rebelan ante ella.

La división del trabajo

En su tesis doctoral publicada en 1893, Durkheim considera el problema de la solidaridad y valor social. Su estudio se basó en la distinción de dos formas de solidaridad. Pero primero deberíamos saber que la solidaridad es, para el autor, un hecho moral; por lo tanto, sin la posibilidad de aparecer positivamente, como un hecho externo, debe buscarse algún fenómeno que tenga esa existencia exterior, que sea tangible y positivo: que represente o indique a ese elemento moral. Él encuentra esas condiciones en las formas de la pena y éstas aparecen en las formas del derecho.
La pena represiva, expresada en el derecho penal, aparece en aquellas sociedades con fuertes estados de conciencia colectiva, para las cuales el crimen es una ofensa a toda la sociedad. Por eso, se hace necesaria una dura pena. Esta característica se da en las sociedades primitivas.
En cambio, en las sociedades modernas, se encuentra instalada la pena restitutiva, aquella que pretende devolver las cosas al estado anterior a aquel en que fue cometido el crimen. La ofensa no se comete contra toda la sociedad, sino que es un problema entre las partes. En las sociedades modernas existen las formas de derecho civil, de la familia, del comercio. Los hombres, al nacer distintos entre sí, son diferentes y por eso existe gran división del trabajo social.
En las sociedades primitivas, la solidaridad surge de la conciencia colectiva y la denomina solidaridad mecánica: la identificación con un grupo social se produce por las condiciones de igualdad, está en boga la idea de comunidad en tanto los individuos tienen «cosas en común», que producen un fuerte compromiso. En cuanto a la división del trabajo, no hay especialización, pero sí ascenso (Durkheim da dos ejemplos de sociedades primitivas en un contexto moderno: la Iglesia y el Ejército, fuertemente verticalista ambas).
En las sociedades modernas, esa conciencia colectiva es más débil y la solidaridad que existe en ellas es orgánica, puesto que surge de las diferencias producidas por la división social del trabajo, que es en general la respuesta que el siglo XIX da a la pregunta sobre el origen de todo hecho social. La solidaridad es, más particularmente, por necesidad en este tipo de sociedades, en las que las pasiones son reemplazadas por los intereses.
En esta obra aparece la primera formulación de una categoría que se instala firmemente en el pensamiento de Durkheim: la anomia (o anomía). Cuando comienza a analizar el funcionamiento de las sociedades complejas, (o modernas) se encuentra con dicha clasificación, entendiendo la anomia como una carencia de solidaridad social, dado que las relaciones con los órganos no están reglamentadas dado el desajuste originado por la permanente modernización. Particularmente, Durkheim encuentra en el contrato social un factor de anomia, ya que no garantiza el orden.
La anomia será tratada en su obra El suicidio, donde encuentra que el suicidio anómico se debe a una repentina ruptura del equilibrio social. La anomia es el mal que sufre una sociedad a causa de la ausencia de reglas morales y reglas jurídicas, es decir es la ausencia de la norma. Esta ausencia se debe al desequilibrio económico y/o al debilitamiento de sus instituciones, que implica un bajo grado de integración social.
Previa a la formulación del suicidio anómico, conceptuó otros dos tipos de suicidio basándose siempre en la herramienta estadística tomada de Lambert Adolphe Jacques Quételet. Ellos son: el suicidio altruista, el cuál ocurre al estar sobre-adaptado a la estructura del sistema social (ej: kamikazes); y por otro lado el suicidio egoísta, el cual demuestra claramente lo contrario, el individuo se encuentra en un estado de alienación de la norma. No es que la norma no esté explicitada en el sistema, sino que es el individuo mismo quien no las registra, sino las sigue.

Método de estudio de los hechos sociales

Durkheim propone estudiar los hechos sociales como «cosas» (no porque estos sean cosas materiales propiamente dichas, sino por su característica de observables y verificables empíricamente), pues plantea que pueden ser observados y contrastados por medio del método científico, estableciendo tres reglas básicas.
a) La primera regla menciona lo necesario de desechar todas las ideas preconcebidas, utilizando sólo aquellos criterios y conceptos construidos científicamente. El sociólogo debe aislarse de sus creencias político-religiosas, porque podrían influir sobre los hechos sociales que se estudian.
b) La segunda define previamente el hecho social y lo segmenta. Tras la definición, se procede a la búsqueda y recopilación de datos acordes al caso estudiado, que permitan llegar a la elaboración de conclusiones.
c) Por último, la tercera regla menciona que sólo se debe tener en cuenta aquellos caracteres que tienen un grado de objetividad propio del hecho social. El sociólogo debe alejarse de las sensaciones de carácter subjetivo.

Idea de «estructura»

Para Durkheim, la sociedad está estructurada alrededor de un conjunto de pilares que se manifiestan a través de expresiones. Así, se acerca al Dios de Spinoza tal como fue tomado posteriormente por el estructuralismo, que encuentra así en este autor antecedentes y fundamentos.
No obstante, no se debe confundir este concepto con la caracterización que Durkheim hace de Dios y las religiones, que, tal como figura en Las formas elementales de la vida religiosa, describe a las creencias religiosas expresadas en ritos, simbologías, emblemas o ideas abstractas como representaciones elaboradas por la sociedad para afirmar su sentido, su objetivo como tal.
Las creencias se evidencian al padre de la sociología clásica como indispensables para la reproducción de la sociedad, en tanto acarrean una moral (de este modo, al hablar de creencias nos encontramos expuestos al factor subjetivista en el pensamiento de Durkheim, ya que para hacer efectivo el fin de los lazos sociales es necesario que los componentes de la sociedad se apropien de las creencias internalizadas y actúen conforme a ellas).

Idea de «función» Tomada de Spencer, y en estrecha relación con el concepto de «estructura», la idea de función la lleva implícita: dada una sociedad estructurada en torno a un sistema, en él cada individuo cumple funciones o roles, es decir, un conjunto de obligaciones definidas antes de que su concreción llegue a darse. Esta idea constituye un legado importantísimo para el funcionalismo y el pensamiento norteamericano en general.

El Estado

Según la visión durkheimiana, el Estado se define por las funciones que cumple, que deben ser limitadas, ya que no tiene que manejar los lazos sociales ni la conciencia colectiva. El Estado es un tipo de conciencia colectiva, pero no la concentra toda: es un órgano de pensamiento social, y su función específica es elaborar ciertas representaciones sociales para dirigir la conducta colectiva.
Ante el creciente desarrollo del marxismo en su época, que veía a la existencia de conflictos como propia de la sociedad y del auto despliegue de la historia, es decir, como factor necesario para el progreso; Durkheim entendía a los conflictos como anomalías dentro del avance hacia el orden y el progreso, dos ideas centrales en las concepciones de la sociedad de aquella época.
Práctico:
  1. ¿Cuál es la regla metodológica básica propuesta por Durkheim?
  2. ¿Qué son los hechos sociales?.
  3. ¿Cuáles son los elementos constitutivos de los hechos sociales?.
  4. ¿Cuáles son las reglas indicadas por Durkheim para operar con los hechos sociales?.
  5. ¿Qué es la representación colectiva?.
  6. Según Ramón Soriano, cuáles son los tres momentos que aparecen en el texto “El Suicidio” de Durkheim, que constituyen una investigación empírica rigurosa?.
  7. Elabore un cuadro comparativo entre la sociedad antigua y la sociedad moderna según Durkheim

 








4.5 Léon Duguit
Pierre Marie Nicolas Léon Duguit, uno de los más relevantes publicistas europeos, nació en Libourne (Gironda, Francia) el 4 de febrero de 1859, y murió en Bourdeaux el 18 de diciembre de 1928 fue un jurista francés especializado en Derecho público.
Colega de Émile Durkheim, se convirtió en profesor de Derecho público y decano de la Universidad de Burdeos. Su trabajo jurídico se caracteriza por la crítica a las teorías entonces existentes de Derecho y por su establecimiento de la noción de servicio público como fundamento y límite del Estado.
Léon Duguit obtuvo en su época un notabilísmo relieve internacional merced a su visión del Derecho como constructor de la vida social y profundo reproche al voluntarismo jurídico, individual o estatal, firmemente asentado sobre postulados científicos del positivismo sociológico. Impartió conferencias en la Escuela de Altos Estudios de París a lo largo de los cursos 1907, 1908, 1909, 1910 y 1911. Llamado por la Facultad de Derecho de Buenos Aires, ofreció en esa Universidad durante los meses de agosto y septiembre de 1911 un programa de seis conferencias rotulado en la traducción de Carlos González Posada «Las transformaciones generales del Derecho privado desde el Código de Napoleón», y que en Madrid publicó el editor Francisco Beltrán (1921). Desde ese momento es clara ya su decidida intención de establecer una nueva teoría del Estado y del Derecho basada en las aportaciones de la Sociología y de la Psicología. En Europa y Estados Unidos existía un ambiente de preocupación similar, compartido por varias y muy diferentes direcciones de pensamiento[3]
La «sociología del Derecho» de Léon Duguit arranca en la idea de que el Derecho es un producto de la vida social. La teoría jurídico-sociológica duguitiana, por él mismo calificada de «teoría objetivista», tiene sin duda a la base la construcción sociológica de Durkheim donde el fundamento del Derecho se sitúa en la noción de solidaridad humana, de interdepedencia social, pero presenta también -como se indicará más adelante- importantes adeudamientos a la doctrina del «derecho social» planteada por algunos solidaristas franceses precedentes[4]
4.6 Henry Levy Bruhl

Lucien Henry Lévy-Bruhl, nació en París, en 1857. Antropólogo y filósofo francés. En 1876, entró en la Ecole Normale Supérrieure, especializado en Filosofía.

Enseñó en las escuelas secundarias hasta 1895. La obtención de su doctorado en 1884, a partir de 1886 dio clases en la Escuela Libre de Ciencias, y desde 1895 en adelante, en la Escuela Normal y la Sorbona, en donde en 1904 se convirtió en profesor de Filosofía.

En 1917, se convirtió en el editor de la Revue Philosophique y en 1925 fundó el Instituto de Etnología, junto con Paul Rivet y Marcel Gauss. En 1927, se retiró del Instituto, así como de la Sorbona. Fue profesor visitante de Harvard desde 1919 hasta 1920. Murió en París en 1939.

Considera la historia de la Filosofía francesa, desde Decartes a la década de 1890, para demostrar las características específicas relacionadas con el carácter nacional de Francia y de la vida intelectual. Para Lévy-Bruhl,  era de suma importancia que muchos filósofos franceses comenzaron sus estudios en cualquiera de las matemáticas o las ciencias naturales.

Voltaire “se convirtió en el heraldo de Newton” en Francia, mientras que Condillac escribió en el lenguaje del cálculo “Me parece inferir”, Lévy-Bruhl concluyó, “no es que la Filosofía francesa se basaba en las matemáticas, pero que ha habido en Francia una estrecha afinidad entre la matemática y el espíritu filosófico (Historia de la Filosofía moderna en Francia)

De acuerdo con Lévy-Bruhl de acoplamiento de la Filosofía francesa con lo racional y lo científico era su privilegio de la tradición cartesiana en la demostrada por el de Maistre. La asociación de la Filosofía francesa con un tipo particular de sistema y de un tipo particular de trabajo intelectual le obligó a pasar por alto,  algunas de las características más extravagantes de los socialistas franceses y utópicos, como Saint –Simon y Fourier, así como la más extrema de los ideólogos de la Revolución Francesa.

Para  Lévy-Bruhl, la historia de la “Filosofía” es el crecimiento constante de la razón misma. Cualquier derivación de crecimiento de este tipo se explica tanto por un alejamiento de la tradición o de la preocupación por la justicia que por la razón evitada.
Luego de haber consagrado sus primeros estudios a problemas de moral e historia de la Filosofía, experimentó intensamente la influencia de Émile Durkheim, que orientó de acuerdo con una dirección muy personal sus estudios de sociología.
En 1884 publicó un primer trabajo sobre L'idée de la responsabilité; más tarde, en 1890, se inclinó por la Filosofía de Leibniz, a la cual dedicaría una serie de cursos en la Escuela Normal Superior después de la primera guerra mundial.
Superó incluso los resultados obtenidos por sus contemporáneos, por cuanto en Morale et science des moeurs (1903) no vaciló en defender la existencia de hechos morales regulados por leyes tan fuertes como las que rigen los fenómenos físicos y biológicos.
En consecuencia, dejó ya de considerar la moral como una ciencia con normas y destinada a determinar los imperativos a que todos los hombres se hallan sujetos, y la juzgó arte del comportamiento, de carácter "práctico racional", y vinculada a una rama de la sociología: la ciencia de las costumbres.
Por otra parte, Lévy-Bruhl no tardó en reflexionar acerca de otro problema: el de las raíces sociales de la razón.
 En una serie de densos estudios, Durkheim había hecho resaltar la sociabilidad humana: si el hombre es un animal racional a causa de su vida en sociedad y de su elaboración de conceptos generales en cuanto colectivos, puesto que, forzado a comunicar sus ideas a otros semejantes, debe analizar y descomponer su propio pensamiento.
En Las funciones mentales en las sociedades inferiores (1910), La mentalidad primitiva (1922) y El alma primitiva (1927) afirmaba que los seres humanos primitivos razonan de un modo 'prelógico' esto es, influidos por ideas de tipo místico siguen una 'ley de participación' por la cual las cosas pueden entenderse simultáneamente como lo que son en sí mismas y como algo diferente. En la obra Carnets (1949), publicada póstumamente, se retractaba de algunos puntos de vista y reconocía la unidad psíquica de la humanidad, es decir, que todos los seres humanos piensan fundamentalmente del mismo modo
 














Práctico:
Del Vídeo Biografía de Emilio Durkheim y de  Augusto Comte extraiga la siguiente información:
Momentos de impacto familiar
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Situación económica
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Causa de la investigación sociológica
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[1] El espíritu de las Leyes. Charles Louis de Secondat Barón de Montesquieu
[2] http://www.sociologicus.com/clasicos/spencer.htm

[3] José Luis Monereo Pérez. Catedrático de Derecho del Trabajo. Universidad de Granada.

[4] Ibidem

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